
Nuestra alma es verde. Está en nuestra naturaleza. Así nacimos en Vitoria-Gasteiz. Así echamos raíces en Bilbao. Y con el paso de los años hemos extendido ramas, arroyos, senderos, olas y ráfagas a los cuatro vientos. Nuestro rumbo viene marcado por el respeto y cuidado de la Tierra, latiendo a su ritmo.
Nos une una cuerda de alma verde, formada por miles de hilos que le dan resistencia, elasticidad y fuerza. Todos nosotros somos sus hilos. Ahí reside nuestra fuerza: en cada persona, en cada gesto, en todo lo que somos capaces de hacer cuando vamos de la mano. Encordados, personas y entorno, somos uno.
Eso es Mendi Bosteko, por un Planeta sano y en armonía.



















